La política de protección de datos personales, informa a los usuarios del procedimiento llevado a cabo por la organización para recoger los datos personales, permitiendo ver a éstos el uso que se les da, y las opciones que tienen las organizaciones respecto a su recogida.

Los datos personales recogidos en las webs se deberán tratar de acuerdo con lo dispuesto en la LOPD 15/1999, y deberán ser tratados de manera confidencial.

Los usuarios pueden ejercitar los derechos de oposición, acceso e información, rectificación, cancelación y revocación de su autorización a la utilización de sus datos personales.

Esta recogida de datos es general ya que en la mayoría de las páginas web que se visitan en la actualidad se recogen los datos relativos al usuario, ya que los datos personales son elemento imprescindible para la realización de cualquier gestión, o en la relación a distancia con distribuidor, comercio…

Por ello se puso en marcha la LOPD, con el fin de regular el tratamiento de estos datos personales. Dicha ley obliga a informar sobre el tratamiento de éstos y los fines por los que la empresa los requiere. Esta información es la que se refleja en los textos donde se recoge la política de privacidad.

Además la ley también obliga a que se solicite el consentimiento para las cesiones de datos que se realicen entre las empresas. En el entorno web, para que el usuario dé su consentimiento, es necesario que acepte las condiciones que normalmente suelen exponerse en la política de privacidad. Por ello, en todos los formularios que podemos encontrar en la red, debe llevar una pestaña donde podamos marcar que hemos leído y aceptado la política de privacidad.