Para hablar de gastronomía de Cájar, tenemos que trasladarnos a la cocina de Al-Andalus, es decir, la cocina de los árabes y moriscos que nos han dejado en herencia, puesto que las bases de nuestra gastronomía, las tenemos en los artículos de primera calidad, que ellos nos dejaron. Estos son: el aceite, el trigo, y otros cereales, que dieron el producto del pan y la harina y que en la propia mesa se convirtieron en: gachas, sopas y fideos. Sin olvidar la almendra, producto árabe por excelencia.

 

 

 

 

Había que unir a estos citados, los propios de nuestros corrales y gallinero. Tales como el cerdo, las aves, conejos y otros que hicieron el conjunto eficaz, para el complemento de la cocina. La comida de Cájar tiene una personalidad propia en algunos determinados platos, que han venido acompañando a nuestra mesa desde tiempo remotos.

 

Entre los que citamos:

La sopa de maimones o la sopa de Ajo
Es de nuestros clásicos platos, que consiste en una sopa de ajos fritos, con pan y huevo cuajado. Es de las más antiguas de nuestro pueblo.

 

 

 

 

 

 

 

La cazuela de bacalao en Semana Santa
Es otro plato típico de Cájar, porque fue el primer pueblo que lo implantó en nuestra zona. Es propio de semana Santa y es uno de los platos más exquisitos para comer. Se le ha llamado siempre , Bacalao de Cájar, y los ingredientes son: bacalao, cebollas, ajos, vino blanco y se adorna con espárragos, corazones de alcachofa, pimientos rojos morrones y ruedas de huevo duro. Es la receta de nuestro pueblo.

 

Las manos de ternerillo y de cerdo en ajo pollo
Había una costumbre, muy generalizada, de hacer el guiso de las manos de ternerillo y de cerdo al ajo pollo, con la almendra frita, pimiento rojo seco, pan frito y un majado de ajo, perejil y azafrán, con vino blanco y el agua correspondiente. A lo que le añades unas patatas, según rezan los antiguos guisos de Cájar.

 

Sopa de Pimentón
La más típica de Cájar, ya que cuentan los mayores que no sabían guisarla en los pueblos vecinos. La sopa de pimentón es de un gusto exquisito. Se trata de pimiento rojo seco, hervido y raspado. Se hace un majado con éste, más pan, vinagre, aceite y el ajo crudo; y todo esto revuelto, se echa al agua de la sopa, con unas sardinas limpias y sal.

 

 

Salchicha de Cájar
Este producto tan exquisito, que se paseó largo tiempo por las mejores casas comerciales de Granada capital y por algunas confiterías como “La Bernina” y “Brieva”, se elaboraba en Cájar, siendo su fundador, el año 1886, D. Juan Sánchez Muñoz. Lo cierto es que esta salchicha se hacía, a base de, jamón y lomo, que son productos de primera calidad del cerdo, más las especies que le daban ese gusto exquisito. Actualmente ha vuelto a aparecer esta misma salchicha, elaborada por D. Francisco Díaz Valdivia, propietario de la empresa Industrias Cárnicas Sierra Nevada, situada en Bellavista, barrio alto de Cájar.